domingo, junio 26, 2005

La Rabona

Era un 15 de junio, del año 2003. Abochornado, como que quería llover, de hecho las precipitaciones de días anteriores, tenían el césped del Municipal de Concepción en irregulares condiciones.
Se jugaban los sextos de final, y el partido de vuelta, entre Universidad de Concepción y Universidad de Chile, comenzaba a las 16.00 horas de esa tarde.
Antes, el elenco penquista había empatado en el Nacional.
Ortega, Ramirez, Guidi, Rain, Oroz, Figueroa, Segura, Ribera, Valdivia, Olea y Viveros eran los once del campanil, que tuvieron un auspicioso inicio cuando el mago Valdivia, con 19 años en esa época, se empinaba como figura el fútbol chileno, y sacaba un zapatazo cerca desde la media luna, 1 a 0.

A los 22, Mora empata de penal. Luis Pedro Figueroa para la UdeC, ponía la ventaja transitoria, que se reduciría porque los chunchos vuelven a encontrar la paridad mediante Rodolfo Moya. Sin embargo, la guerra de goles continúa, ya que Olea mete un cabezazo y pone en ventaja a los locales.
Sin embargo la U de Chile, batalló y no bajó los brazos, y se encontró con un autogol de Rodrigo Rain a 9 minutos del final. 3 a 3 terminarían los 90 minutos, y esto significaba 30 minutos de alargue, con gol de oro.
Los 5 minutos primeros de alargue fueron azules, empujaron y provocaron angustia a los del campanil. Sin embargo, corría el minuto 6 del tiempo extra, y se viene una contra de la U de Conce,
pase en profundidad a Mauricio Cataldo que había entrado por Viveros. El hábil volante, ex audax, controla y entra por el costado izquierdo de la zaga de la U. Cataldo sorprende a todos cuando del bolsillo saca una sutileza, le pega de rabona desde ahí mismo; la pelota se eleva, se va cerrando, Jonhy Herrera se desespera, y con los ojos en la pelota que se le mete en el segundo palo, corre hacia atrás y salta intentando manotearla, pero nada... Estaba escrito, esa rabona se va a caer, emboquillada en el arco de la U de Chile. Collao explotó, y por primera vez vi a Los de Abajo silentes, Cataldo corrió sacándose la camiseta celebrando el triunfo, 4 a 3, era el gol de oro.
Qué digo gol, golazo. Me animo a decir uno de l
os más lindos de la historia. Estamos de acuerdo que quiso tirar el centro, pero qué importa. Así como Cervantes quiso hacer una parodia de las novelas de caballería y años después las interpretaciones iban de acuerdo a seguir los ideales cueste lo que cueste, aunque se te atraviese un molino o lo que sea. Cataldo quiso tirarle un centro a Olea, y se encontró con esa curva y esa parábola que me hizo pensar que dios existe.

EDIT: Un regalito


http://img80.imageshack.us/img80/7720/cataldo9sa.gif
 
posted by MarioSillard at 4:14 p. m., |

4 Comments:

  At 4:07 p. m. Anonymous Anónimo said:
uhhh wn relato... me emocione... q ganas de haber visto un partido asi... las 2 veces q eh hido al estadio de collao no eh visto goles... ya toy traumado... jajajaja uno de estos dias me animo y vamos... ya saludos wenisimo el relato...

Jote_Esteban

PD: voy a seguir leyendo....
  At 2:59 p. m. Blogger super8 said:
Una vez recuerdo que dijiste (no textualmente, pero se entiende:
- cuando en unos años más, por cualquier motivo, ese gol salga en algún recuento, voy a poder decir 'esa tarde yo estaba en el estadio'.
Comprar entrada para ese dia fue otra buena jugada de Sillard.
lev-
  At 8:37 a. m. Anonymous Anónimo said:
Bonita redacción y linda literatura, para recordar uno de los goles más espectaculares pero que a la vez dió partida a una de las recompensas más nefastas e injustas. La U de Conce no tenía por donde, La U de Chile lo merecía todo, iba por más y aún así ¿quién dijo que el fútbol era justo?, quizás porque está hecho de detalles, es que un equipo de segunda categoría puede clasificar mientras que otro que representa a todo un país, siendo el más importante lejos dentro del arraigo popular, debe quedar pensando y sintiendo que cuando no se dan las cosas, simplemente debe cerrarse el telón e irse para la casa. Bien por Cataldo que tuvo su minuto de fama, porque después de eso, nunca más. Bien por los del campanil, porque le dieron a un equipo chico y un puñado dse fanáticos un desahogo de pibes que recién comienzan, bien por la U de Chile que hasta en la derrota, sigue siendo digno al igual que sus hinchas que jamás la abandonaremos. Bien por este recuerdo Sillard, eres un buen hijo.

Eduardo Pino
  At 10:16 p. m. Anonymous Striker_udec said:
que pedazo de gol, lejos el mejor gol que ha hecho la udec, nunca voy a olvidar ese gol.

me encanto la gran humildad que tuvo el comentario anterior, se nota que no es un tipo sobrado............................

UNIVERSIDAD DE CONCEPCION ES LA VERDADERA PASIÓN