lunes, agosto 29, 2005

Se termina Agosto y Augusto

Parto, antes que cualquier cosa, poniéndome el parche antes de la herida.
El asunto es que no me gusta tanto escribir sobre cosas contingentes. Habitualmente, leerlas después no tiene mucho sentido; es una noticia vieja, o pasa que el tema en cuestión toma un viraje de 180º y uno queda a mitad de camino con la boca abierta; en fin, ahora no sé cómo unir esto con lo que quiero hablar, así que punto a parte y empiezo.

Augusto Pinochet, para los que no lo conocen, dictador chileno, entre los años 1973-1989, derrocó al Presidente Salvador Allende, para instaurar un régimen autoritario, donde se le acusa de cometer numerosos (en cantidad y variedad) abusos, y autor de frases memorables como "esto es una guerra señores", "aquí no se mueve ni un papel sin que yo lo sepa" o "a la Universidad se viene a estudiar, no a pensar".
Hasta hace un tiempo, el viejo gozaba de la diplomática y minuciosa "transición" chilena, que siempre de buenas maneras, trató de retomar la democracia; nada de violencia, palabras fuertes, destapes, ni golpes en la mesa.
Después de todo. Después de mucho más bien (porque no ha terminado), parece que a Augusto se le cae todo. Su imagen, sus seguidores, incluso, 'su' plata.
La sorpresa de gente de izquierda partidista, es de porqué la percepción negativa cae ahora, cuando se sabe que hizo malversación de fondos y no antes, cuando se sabía responsable de muertes y torturas.
No sé si queden partidarios de Augusto, (deben quedar, sin duda); yo no conozco ninguno. Pero para mi gusto lo importante ya está hecho, la historia se escribirá de tal manera que el susodicho será recordado como responsable de desapariciones, asesinatos y múltiples abusos a los Derechos Humanos, y más a su pesar, como ladrón.
Si los primeros cargos estaban en duda (nunca tuvo profundos problemas judiciales hasta su viaje a Londres), al parecer haberse quedado con plata en su gobierno, parece haber sido el litro de agua que terminó por desestabilizar el bote, que ahora, como dije al principio, esta hundiéndose.
¿Porqué fue lo que revalsó el vaso?, porque hasta sus cercanos se sorprendieron.
Hay mucho de humor en esto. Porque Augusto a lo más compartió con su señora. Pero nadie de sus colaboradores de gobierno, al parecer, les tocó beneficio económico de la manera que él tuvo. Que paradójico, el único de los Generales que dudaba del golpe, el General que frenó meses antes, el "ensayo general" del Golpe Militar. El mismo que Allende diría, "Es tan torpe que no puede engañar ni a su señora".

La conclusión, combinar, torpeza con ambición, puede llevar a límites insospechados si le agregamos poder.
Química pura.


 
posted by MarioSillard at 9:21 p. m., | 10 comments
viernes, agosto 26, 2005

Sueño recurrente

Es una pesadilla, pero no de las malas.
Digo pesadilla, porque me da miedo cuando empiezo a sentir esas cosas, y sé lo que viene, y ese vértigo, y esas náuseas, nervios, y pensar rápido, querer decir lo correcto, la presión, y mi corazón vapuleando mi pecho.

Pero no siempre me aterra. Algunas veces llego con dientes apretados, manos empuñadas, y presto a recibir el primer golpe y todos los que vendrán. Pero otras, llego muy sólido, ojos abiertos, atrevido, sonriente, y dispuesto a golpear yo primero, incluso, a golpear bajo si fuera necesario.

Independiente de mi actitud, esta especie de pesadilla, siempre termina igual. Es como si el destino me diera la tregua de predisponerme a voluntad; pero hay un punto de inflexión, donde a partir de ahí, no soy yo. Todo lo que haga o diga, es nada más que mi corazón.

En ese momento, cuando la razón no encuentra cabida a pesar de una lucha incesante, es cuando me siento capaz de una obra de arte, de un verso imposible, de un milagro.

Qué les puedo decir cuando ese momento se acaba. Duele, he llorado, he sufrido. Y despierto, entre las sábanas, transpirando, respiración agitada, de vuelta a la realidad...

Pero siempre ocurre más o menos igual, como cualquier sueño recurrente.


 
posted by MarioSillard at 1:27 a. m., | 3 comments
lunes, agosto 22, 2005

Rían los afortunados


Hoy veía el partido entre San Lorenzo e Independiente, los primeros perdían 1-0 contra los de Avellaneda, y tenían sólo 9 jugadores en cancha. Sin embargo, los locales se fueron arriba, aun en desventaja numérica se las arreglaron para llegar con claridad y en una jugada le ponen un pase a Walter Montillo (foto), volante, que tenía la 10 en la espalda, llegó exigido a la pelota, incluso ensayó una especie de barrida para lograr colocar el centro al área, pero como le pegó mordido (creo incluso que le pegó con las dos piernas), la pelota se elevó y se fue cerrando, para dejar estático a Leyenda (arquero de Independiente) y tac! Golazo. El fin de la historia, para resumir, es que San Lorenzo logró un empate, festejado por la afición, se retiró aplaudido y con aires victoriosos.

Tema relacionado, es un post anterior, La rabona.

Varias veces nos vanagloriamos o maldecimos la suerte que tenemos. Debo agregar, que en conversaciones o dilemas internos, me he preguntado si de verdad, existe la "suerte".


Por una parte el azar, como fenómeno estadístico puede hacernos vivir casos particulares como que nos pregunten en un examen justo lo que estudiamos, que como acompañante del avión nos toque una modelo del team Cristal, o que alguien quiera tirar un centro al área y cometa el afortunado error de meter la pelota en un rincón.


¿Sólo eso es la suerte? Me gustaría pensar que no.

Por ahí leí algo, no sé de quien, que decía que la suerte era "algo reservado para los triunfadores", no sé si porque quien lo dijo, se consideraba suertudo o triunfador; o los dos, uno como consecuencia de lo otro.


 
posted by MarioSillard at 2:31 a. m., | 4 comments
jueves, agosto 18, 2005

Bajo perfil, ante todo.

Es una actitud. Algunos se enojan, otros dicen que estoy equivocado, sin embargo, llegando de atrás (tal cual el indio) me ha ido bastante bien. No exitoso, pero algo es algo.
¿De que se trata?
La resginación y realismo extremo.
Todos los días nos pasan cosas, buenas y malas. Primero, hay que borrar esa dicotomía. Las cosas, son y punto. Con casi exactitud lógica, todo pasa por algo.
Habiendo cuestionando la base valórica de nuestros sucesos cotidianos, el paso siguiente es suponer siempre lo peor, siempre pensar lo más realista y en todo lo malo que pueda pasar (precaución: No parecer afecto a cualquier trastorno o desequilibrio psicológico). De esta manera cuando ocurra realmente la desgracia, va ser algo ya pensado y asimilado (casi esperado).
Mientras que por otra parte, si la desgracia no ocurre, será causa de alegría.
En otras palabras, ser pesimista, aumenta las posibilidades de buenas noticias.
Pero ojo, tener los niveles de expectativas bajos para evitar frustraciones, tiene que ser una careta casi arraigada. Sin embargo no más que eso. Porque debajo la ambición y el hambre está intacta.
Es el Bajo Perfil que hace que el éxito tenga un sabor más dulce, y que la derrota tenga un sabor menos amargo.
Basta de eso de agrandarse y que creerse el cuento es el primer paso para el triunfo, que eso es mentira.
 
posted by MarioSillard at 1:15 a. m., | 5 comments
martes, agosto 16, 2005

Todos íbamos a ser dieces


Quizás porque los niños se acostumbran a los sabores dulces,

ellos se dan cuenta de que un manotazo al corner, un achique desesperado, un cabezazo en área propia, el marcaje al `9` rival, son gestos técnicos necesarios, pero llenos de angustia, de reflejos y mecanicismos.
Y se dan cuenta que son labores entregadas a cualquiera, menos al `10`.

Por eso el niño, sagaz intrínsecamente, se da cuenta que incluso echarla adentro dándole un toque en la línea o un cabezazo en el área chica, es de una cobardía similar a la de un bombardeo a una nación inocente.

En cambio, el infante, se desespera por tener la pelota entre los pies, en sacarse uno, dos y otro más eludiéndolo mientras sus compañeros se desmarcan y juegan en función de él. En función del mejor.
De pronto vendrá alguien de frente que no lo dejará pasar y después de que la pelota corra, él rodará por el suelo ante el contacto físico. Los testigos sentirán lástima ante el héroe caído, y rabia en contra del antagonista, que detiene la magia y la sutileza del conductor.
El niño quiere ser el más querido, porque sabe que dentro de los favoritos siempre está el `10`, el diferente, el `capo`, el que se pone la camiseta más pesada de las 11. Porque tiene una capacidad distinta al resto, la de generar emociones que un tronco defensor, o un ídem centrodelantero no puede hacer sentir.

Hoy un niño crecerá viendo a Matías Fernández, un artista, un fenómeno de menos de 20 años que es capaz de pintarle la cara al más portentoso defensor argentino o europeo, es el Hijo pródigo y adoptivo de nuestro país carente y mediocre de talentosos, donde entendidos y aficionados aplauden la rudeza de jugadores limítrofes, limitados y derechamente malos.

Un niño hoy, podrá darse cuenta que el éxtasis puede no ser el gol, sino asentar superioridad con el arte del botín más dotado de técnica. Con el arte, de ser un Diez dentro de la cancha.


De esta manera, así como Mistral dice a las niñas que todas iban a ser reinas... yo le digo a los niños, que todos íbamos a ser `dieces`.



 
posted by MarioSillard at 2:51 p. m., | 1 comments
domingo, agosto 07, 2005

Fenómeno Cobain

Cuando existen relaciones, de cualquier tipo, siempre hay uno que saca beneficios de otro. Lo ideal es que el beneficio sea recíproco. Sin embargo, la reciprocidad no es más que una apariencia en la mayor de las ocasiones.
Quizás en otro blogazo me referiré en específico a la relación de pareja (en donde un@ saca beneficio de otr@), porque quiero referirme a que todos y cada uno de nosotros, tenemos una relación con la "vida".
Me explico; tenemos una especie de rol, o papel dentro de nuestro entorno. De individuo como partícula del todo, así basa nuestra relación con la "vida".
De esta manera, volviendo al inicio, de esta relación, a veces sacamos beneficos, y otras perdemos. También se genera la apariencia de reciprocidad, como el trabajo, donde uno entrega su alma, fuerza física y emocional por recibir un salario.
Hay que saber manejar esta relación. Y para ésto, ejemplifico con Kurt Cobain, músico, rockero. Como expliqué por ahí, no me manejo mucho en música, sin embargo, Cobain es capaz de entramar una relación interesante con la "vida". Primero, rechazó la educación formal, segundo, musicalmente hablando, forjó un estilo particular de música, y hoy Nirvana, grupo del que era líder, es reconocido como cultor principal del "Grunge".
Tercero, cada vez que salía al escenario dejaba todo, era un músico que rasguñaba la guitarra como si fuera la última nota que tocaba, y se entregaba 100%.
Cuarto y más importante, se dio cuenta, que un día, lo que escribía o componía no lo llenaba. Por esto, él mismo, puso punto final a la "vida". Aquí, el ejemplo particular de Kurt Cobain toma forma, que probablemente inconsientemente, se hizo genio y figura en la música popular del fin de siglo XX, justamente con su suicidio, que fue el broche de oro para su carrera y su vida, porque no conozco a nadie, (me refiero al mundo no especializado) que conociera más a Nirvana con Cobain vivo.
Este músico supo morir, supo dejar a la "vida" antes que ella lo hiciera con él. Supo decir basta, y con ésto acentuó su labor, porque dijo adiós en el momento correcto.
Así pasó con Salvador Allende, quien se pegó un tiro, mientras los militares se tomaban La Moneda. El triunfó, al igual que Cobain su victoria y beneficio sobre la "vida", abandonándola en el momento justo.
 
posted by MarioSillard at 9:00 p. m., | 7 comments
miércoles, agosto 03, 2005

Identidades

Como conocimiento adquirido inconcientemente, tengo en la memoria una canción que fue parte de la rotativa musical en cada reunión social en mi casa, con mis papás y sus amistades.
"No soy de aquí, ni soy de allá; no tengo edad, ni porvenir..." dice el tema que me parece es de Alberto Cortéz. No tengo una interpretación profunda de la canción, pero a 'groso modo', y cuento corto, el autor es un joven rudo, que no tiene fronteras, y que es él, su propio equipaje. Tampoco conozco su status emocional en el momento de escribir la canción, sin embargo, yo me identificaba en esas letras, tenía 17 años y no veía la hora de viajar, salir de mi casa, conocer gente, abrir los ojos. Quería llorar, tal como lo hace un bebé al nacer, y salir de su madre. Mi sueño, saliendo de cuarto medio, se cumplía en parte. El umbilical se cortó y mi destino con excusa universitaria sería Concepción, a cientos kilómetros de mi hogar. Así, sosteniendo un discurso similar al del cantante, llegué a un escenario distinto, a veces adverso, otras dulce, que se ha transformado en una nueva era en mi vida. Al pasar de los días, meses y años, se ha corregido mi intentar ser un joven aventurero. Y es que no puedo dejar de pensar en Magallanes cuando estoy en Conce, y vice versa. Es que el estrecho y el Bío Bío ya son mis dos patrias, mis dos amores, mis dos hogares. ¿Estaré envejeciendo? Puede ser, estoy más sensible a esas emociones, de ver nieve al costado del camino, de encontrar y reír con mis amigos de la infancia, de sentir eso de "que poco ha cambiado nuestra onda solo cambiaron un poco nuestros cuerpos". Y estoy también sensible a sentir esa efervesencia de viernes en la noche en plaza perú, de convivencias llenas de humor, alcohol, y buena onda 'sociólogica'. Esa dinámica de seguir conociendo gente nueva, y en fin...Como imaginarán, esto acaba diciendo, que he derribado a Cortés, y que ahora afirmo, sin verguenza, que sí soy de aquí, y también soy de allá.
 
posted by MarioSillard at 12:14 a. m., | 2 comments