viernes, agosto 26, 2005

Sueño recurrente

Es una pesadilla, pero no de las malas.
Digo pesadilla, porque me da miedo cuando empiezo a sentir esas cosas, y sé lo que viene, y ese vértigo, y esas náuseas, nervios, y pensar rápido, querer decir lo correcto, la presión, y mi corazón vapuleando mi pecho.

Pero no siempre me aterra. Algunas veces llego con dientes apretados, manos empuñadas, y presto a recibir el primer golpe y todos los que vendrán. Pero otras, llego muy sólido, ojos abiertos, atrevido, sonriente, y dispuesto a golpear yo primero, incluso, a golpear bajo si fuera necesario.

Independiente de mi actitud, esta especie de pesadilla, siempre termina igual. Es como si el destino me diera la tregua de predisponerme a voluntad; pero hay un punto de inflexión, donde a partir de ahí, no soy yo. Todo lo que haga o diga, es nada más que mi corazón.

En ese momento, cuando la razón no encuentra cabida a pesar de una lucha incesante, es cuando me siento capaz de una obra de arte, de un verso imposible, de un milagro.

Qué les puedo decir cuando ese momento se acaba. Duele, he llorado, he sufrido. Y despierto, entre las sábanas, transpirando, respiración agitada, de vuelta a la realidad...

Pero siempre ocurre más o menos igual, como cualquier sueño recurrente.


 
posted by MarioSillard at 1:27 a. m., |

3 Comments:

  At 6:50 p. m. Anonymous Anónimo said:
lo peor es aparecer en ese sueño...
no puedo saber si es "lo peor", te aviso cuando aparezcas