martes, agosto 16, 2005

Todos íbamos a ser dieces


Quizás porque los niños se acostumbran a los sabores dulces,

ellos se dan cuenta de que un manotazo al corner, un achique desesperado, un cabezazo en área propia, el marcaje al `9` rival, son gestos técnicos necesarios, pero llenos de angustia, de reflejos y mecanicismos.
Y se dan cuenta que son labores entregadas a cualquiera, menos al `10`.

Por eso el niño, sagaz intrínsecamente, se da cuenta que incluso echarla adentro dándole un toque en la línea o un cabezazo en el área chica, es de una cobardía similar a la de un bombardeo a una nación inocente.

En cambio, el infante, se desespera por tener la pelota entre los pies, en sacarse uno, dos y otro más eludiéndolo mientras sus compañeros se desmarcan y juegan en función de él. En función del mejor.
De pronto vendrá alguien de frente que no lo dejará pasar y después de que la pelota corra, él rodará por el suelo ante el contacto físico. Los testigos sentirán lástima ante el héroe caído, y rabia en contra del antagonista, que detiene la magia y la sutileza del conductor.
El niño quiere ser el más querido, porque sabe que dentro de los favoritos siempre está el `10`, el diferente, el `capo`, el que se pone la camiseta más pesada de las 11. Porque tiene una capacidad distinta al resto, la de generar emociones que un tronco defensor, o un ídem centrodelantero no puede hacer sentir.

Hoy un niño crecerá viendo a Matías Fernández, un artista, un fenómeno de menos de 20 años que es capaz de pintarle la cara al más portentoso defensor argentino o europeo, es el Hijo pródigo y adoptivo de nuestro país carente y mediocre de talentosos, donde entendidos y aficionados aplauden la rudeza de jugadores limítrofes, limitados y derechamente malos.

Un niño hoy, podrá darse cuenta que el éxtasis puede no ser el gol, sino asentar superioridad con el arte del botín más dotado de técnica. Con el arte, de ser un Diez dentro de la cancha.


De esta manera, así como Mistral dice a las niñas que todas iban a ser reinas... yo le digo a los niños, que todos íbamos a ser `dieces`.



 
posted by MarioSillard at 2:51 p. m., |

1 Comments:

  At 1:58 a. m. Anonymous Anónimo said:
"donde entendidos y aficionados aplauden la rudeza de jugadores limítrofes, limitados y derechamente malos."

Ahí si que estoy de acuerdo.
Ke rabia me da cuando periodistas comentan la "dinamica" o la "fuerza" de joel reyes, juan luis gonzález, que son SELECCIONADOS NACIONALES.
no puedo olvidarme de varios aplausos que se llevo ariel carreño en Colo Colo :s
como olvidar a Mario Salas

Ya a nivel mundial... ke hace gravessen en el madrid???
Stam en el milan?

en fin. estoy contigo mario...
voto, por un futbol sin picapiedras...