viernes, septiembre 09, 2005

El Uno


¿Puede alguna ingratitud ser más monumental que ser golero?

Cuando, por ejemplo, se nubla la tarde cuando quiere cortar un centro y la pelota se le escabuye entre las manos... los hinchas se llevan las manos a la cabeza mientras un delantero se arrima a la situación y celebra como un loco apilándose con sus compañeros en una pirámide humana...


Cuando algún compañero no puede ante el `capo` del otro equipo y no queda otra que derribarlo, 11 metros entre él y el rival que le pega más fuerte... 11 metros que no pueden reducirse hasta que el encargado del fusilamiento jale el gatillo...


Cuando llegado el noticiario de la noche, cada informativo hace un compacto con los goles de rebote, y a lo más con algún lujito del `10` de un equipo grande... pero los vuelos, centros cortados por el Uno... nadie los pone...


Cuando su compañero y amigo centrodelantero logra embocarla en el área rival; egoístamente corre a tirarse de rodillas al banderín del corner, para luego tirarle besos o mostrarle la camiseta a su hinchada... para el último, quizás... un ademán saludando al arquero que a 100 mts de distancia festeja abrazando la soledad...

Cuando su equipo domina 85 minutos... y a los descuentos un contragolpe deja mudo al estadio... el pobre arquero, no toco la pelota en todo el partido sino para ir a buscarla dentro de la red...

Es que el puesto de golero es sagrado. No por nada tiene el 1 en la espalda; a partir de él se estructura el equipo, a partir de manos seguras, que den confianza a los diez restantes.
Es por eso que ahora extrañamos uno para nuestra selección, vapuleada, goleada y humillada ante un Brasil que jugó sin despeinarse.

A Nelson Tapia se le cayó el carnet. Se mostró poco agresivo ante centros que debió reventar con los puños. Lo que demuestra sus principales falencias, que lo han acompañado a lo largo de su carrera: la poca personalidad, nunca puteó a sus defensores para ordenar la zaga, y la poca elasticidad, lo que algunos denominan "sobriedad".

Pero bueno, era Brasil, tampoco matemos al pobre Tapia, si no nos metían esos goles de corner, un zapatazo furibundo de media distancia de Roberto Carlos o Adriano; o una gambeta endemoniada de Robinho, o un carrerón estrepitoso de Ronaldo, nos hubieran liquidado.



 
posted by MarioSillard at 1:57 a. m., |

5 Comments:

Tampoco creo que Tapia sea el culpable. El técnico es culpable de seguir llamándolo a pesar de que claramente ya no está en edad (y probablemente porque tampoco hay mucho más reemplazo). El partido con Brasil más que patético me pareció depresivo... tal vez para el país deportivo fue igual. Fue una cachetada demasiado fuerte, una de éstas derechas cortas que lo dejan KO a uno y cuando está en el piso se da cuenta de dónde es que realmente se está. Saludos,

~Cristian
  At 5:53 p. m. Blogger SimonA said:
que mas puedo decir
la pena y la rabia
de ver como nuestro equipo
no hacia nada,
fue mas grande
que el respeto que les tenia


nos leemos
mira tu... que buena vuelta de tuerca..

lo felicito¡...

y concuerdo con ud.. cuidate
yo no entendi nada... solo puedo decir lo siguiente:
fucking sudacas de mierda
tapia fue muy culpable
la actitud con que fue a pedirle la camiseta al atacante brasileño en el entretiempo despues de 4 goles es realmente impresentable

ser arquero es dificil o eres un heroe o villano

saluos