miércoles, enero 20, 2010

Relato de un Desertor

Vengo de una familia, "disfuncional". Como avalan muchos "científico - sociales" esa condición es predictora para mi fracaso escolar y de incluso, formar también, -como maldita herencia- una nueva disfuncionalidad familiar.

Nunca me gustó estudiar.
De qué me sirve saber despejar la X, cómo se escribe 'escazo' o 'fasilitador', o quién fundó Santiago, si después son cosas que no se ocupan. Y entre tanta cosa inútil, me aburro en cualquier sala y los profesores creen que tengo problemas cerebrales por no tener la capacidad de escucharlos.

He pasado por tres establecimientos. El último, es una escuela en donde avanzo 'dos años en uno', y por último, apuro el proceso engorroso y burocrático que todos me instan a finalizar porque sí.
En este último colegio, (dos por uno) hasta los profesores, se portan super piolas, acotados en su trabajo, como que asumen ese proceso innecesario para nosotros y casi no nos hacen clases y las evaluaciones son bien entre comillas. Al final, a todos nos acomoda, nosotros hacemos como que estudiamos, ellos hacen como que enseñan.

En este colegio 2 x 1, nos encontramos todos los rechazados. Es un punto de encuentro de pokemones desadaptados, flaites, deprimidos, y varios etcétera.
Lo curioso es que para los profesores parece que pasa lo mismo; ¿porqué no están en algún establecimiento privado o incluso público? Seguramente por vocación hacia nosotros, los excluídos, he he.

Hay una de estas docentes que se le atravesó un chico. Él, bien odioso en clases, o más bien, atorrante. Se creía músico y no pescaba a nadie. La profe yo creo que hasta le tenía envidia, ella que ya viene de vuelta veía a este cabro sin las cadenas de la adultez y el "deber ser". Lo humillaba en clases diciéndole que en el resto de los ramos le iba bien (excepto con ella) porque copiaba, y además, lo hacía leer en público, en plena clases; él con tartamudeo y todo, se aburrió del sistema y se fue antes que termine el año.

Hay una de esas profesoras que quería ser diputada. Yo creo que lo mejor hubiese sido que salga electa. Si estuviera inscrito, la votaría, maniatada por su partido, sentada en la cámara aceptando o rechazando lo que la Concertación quiere aceptar o rechazar; es mejor eso, a que siga haciendo clases. Bien común.

Ya que estamos en el tema de estos políticos. Hay una de mis compañeras en este liceo de mentira, que no alcanzó a terminar el año. Salió del establecimiento por circunstancias "laborales". Otro de los candidatos a la cámara le ofrece 5 lucas al día por estar haciendo campaña. Habrá que ver qué dice este candidato respecto al "trabajo infantil" o la famosa "deserción escolar".

Este último concepto me da harta risa.
Al final, eso de que quieren que nos quedemos en el establecimiento aprendiendo cosas inútiles, supuestamente es para nuestra "realización personal" y blabla. Pero al final, es todo para que la institución adquiera subvención ante nuestra asistencia, para que los profesores y otros profesionales ganen un sueldo, para que el país parezca desarrollado porque tiene casi 100% de cobertura educacional.

¿De qué sirve este 100% me pregunto yo? si aunque estemos bajo subvención, dentro del aula, no aprendemos ¡nada! y seguimos, nosotros haciendo como que aprendemos, y ustedes haciendo como que nos enseñan. Parece todo como un teatro donde jugamos roles, papeles, pero cae el telón, volvemos todos para la casa, a ese mundo de verdad, en donde nunca tenemos que despejar la X para cruzar la calle, y menos, saber cómo se escribe 'desesperansa'.

 
posted by MarioSillard at 4:54 p. m., | 5 comments