domingo, marzo 06, 2011

meritocracia

En mi nuevo trabajo, La Mochila, que me tiene bastante metido, chocamos de frente constantemente contra fotos de la realidad.

Hay varios conceptos que lo empírico me ha invitado a revisar; como la pobreza, la vulnerabilidad o la resiliencia. Esos análisis y reparos dan para mucho y seguro que reconfigurarían nuestra forma de trabajo en La Mochila. Y espero que sea así.

Más allá de eso, la situación de “determinación” en la que se encuentra una población ante la posición de segregación y aislamiento social es muy impactante dentro de las condiciones de desigualdad y asimetría. La completa fragmentación, incluso urbana, vista de cerca; a mí me duele verla a diario.

Andrés, es un joven muy tranquilo. A diferencia de los jóvenes de su edad que viven por su sector, se ha agrupado junto a otros pares, en un grupo muy constructivo, que parchó una situación familiar muy complicada; disfuncional como dirían los expertos. Recayó en 12 años de la pública educación municipal en donde circuló sin repitencias ni deserciones sin pena ni gloria. Hoy recién egresado, trabaja de tarjetero (estacionamientos) en donde gana el sueldo mínimo.

Una historia de nada, ningún cineasta se haría famoso. Pero qué es lo que me ocurre a mí. Yo veo la historia de Andrés y veo la mía. Lamentablemente no veo muchas diferencias; qué hizo mal ÉL para estar ahí, y qué hice YO de bien para estar acá. De respuesta... no tengo nada satisfactorio...

No sé si está bien que tire el dato, pero yo gano 4 veces más en un trabajo a medio tiempo.

No quiero ser autoflagelante, pero mi único mérito, según yo; es mirar, comparar y hacerme el cuestionamiento. Y claro, trabajar en La Mochila…


 
posted by MarioSillard at 11:03 p. m., | 2 comments